Saturday, November 14, 2009

Tu Nombre me sabe a Hierba... By Joan Manuel Serrat


Porque te quiero a ti,
porque te quiero,
cerré mi puerta una mañana y eché a andar.
Porque te quiero a ti,
porque te quiero,
dejé los montes y me vine al mar.
Tu nombre me sabe a hierba..
de la que nace en el valle,
a golpes de sol y de agua.
Tu nombre me lleva atado,
en un pliege de tu talle,
y en el bies de tu enagua.
Porque te quiero a ti,
porque te quiero,
aunque estés lejos yo te siento a flor de piel.
Porque te quiero a ti,
porque te quiero,
se hace más corto el camino aquél.
Tu nombre me sabe a hierba,
de la que nace en el valle,
a golpes de sol y de agua.
Tu nombre me lleva atado,
en un pliege de tu talle
y en el bies de tu enagua.
Porque te quiero a ti,
porque te quiero,
mi voz se rompe como el cielo al clarear.
Porque te quiero a ti,
porque te quiero,
dejé los montes y me vine al mar...

Señora... By Joan Manuel Serrat


Ese con quien sueña su hija,
ese ladrón que os desvalija
de su amor, soy yo, señora.

Ya sé que no soy un buen yerno.
Soy casi un beso del infierno,
pero un beso, al fin, señora.

Yo soy ese por quien ahora
os preguntáis por qué, señora,
se marchitó vuestra fragancia,
perdiendo la vida, mimando su infancia,
velando su sueño,
llorando su llanto
con tanta abundancia.

Si cuando se abre una flor,
al olor de la flor,
se le olvida la flor.

De nada sirvieron las monjas,
ni los caprichos y lisonjas
que tuvo a granel, señora.

No la educó, ya me hago cargo,
pa' un soñador de pelo largo.
¿Qué le va usted a hacer, señora,
si en su reloj sonó la hora
de olvidar vuestro hogar, señora,
en brazos de un desconocido,
que sólo le ha dado un soplo de Cupido
que no la hizo hermosa
a fuerza de arrugas
y de años perdidos?

Póngase usted un vestido viejo
y, de reojo, en el espejo,
haga marcha atrás, señora.
Recuerde antes de maldecirme,
que tuvo usted la carne firme
y un sueño en la piel,
y un sueño en la piel,
y un sueño en la piel, señora...

Hey!... ... ... By Julio Iglesias


Hey!
no vayas presumiendo por ahí
diciendo que no puede estar sin ti
tú que sabes de mi.

Hey!
ya sé que a ti te gusta presumir
decir a los amigos que sin ti
ya no puedo vivir.

Hey!
no creas que te haces un favor
cuando hablas a la gente de mi amor
y te burlas de mi.

Hey!
que hay veces que es mejor querer así
que ser querido y no poder sentir
lo que siento por ti.

Ya ves
tú nunca me has querido ya lo ves
que nunca he sido tuyo ya lo se
fue sólo por orgullo ese querer

Ya ves
de que te vale ahora presumir
ahora que no estoy ya junto a ti
que les dirás de mi.

Hey!
recuerdo que ganabas siempre tú
que hacías de ese triunfo una virtud
yo era sombra y tú luz.

Hey!
no se si tú también recordarás
que siempre que intentaba hacer la paz
yo era un río en tu mar.

Ya ves
tú nunca me has querido ya lo ves
que nunca he sido tuyo ya lo se
fue sólo por orgullo ese querer

Ya ves
de que te vale ahora presumir
ahora que no estoy ya junto a ti
que les dirás de mi.

Hey!
ahora que ya todo terminó
que como siempre soy el perdedor
cuando pienses en mi.

Hey!
no creas que te guardo algún rencor
es siempre más feliz quien más amó
y ese siempre fui yo.

Ya ves
de que te vale ahora presumir
ahora que no estoy ya junto a ti
que les dirás de mi...

Quijote (Momentos) By Julio Iglesias


Soy de aquellos que sueñan con la libertad
capitán de un velero que no tiene mar
soy de aquellos que viven buscando un lugar
soy Quijote de un tiempo que no tiene edad.

Y me gustan las gentes que son de verdad
ser bohemio, poeta y ser golfo, me va
soy cantor de silencios que no vive en paz
que presume de ser español donde va.

Y mi Dulcinea, ¿dónde estarás?
que tu amor no es fácil de encontrar.
Quise ver tu cara en cada mujer
tantas veces yo soñé que soñaba tu querer.

Soy feliz con un vino y un trozo de pan
y también. ¡cómo no!, con caviar y champán
soy aque vagabundo que no vive en paz
me conformo con nada, con todo, y con más.

Tengo miedo del tiempo que fácil se va
de las gentes que hablan, que opinan de más
y es que vengo de un mundo que está más allá
soy Quijote de un tiempo que no tiene edad.

Y mi Dulcinea, ¿dónde estarás?
que tu amor no es fácil de encontrar.
Quise ver tu cara en cada mujer
tantas veces yo soñé que soñaba tu querer,
tantas veces yo soñé que soñaba tu querer.

Lo Mejor de Tu Vida... By Julio Iglesias



Fuiste mía,
sólo mía,
mía, mía,
cuando tu piel era fresca
como la hierba mojada.

Fuiste mía,
sólo mía,
mía, mía,
cuando tu boca y tus ojos
de juventud rebosaban.

Fuiste mía,
sólo mía,
mía, mía,
cuando tus labios de niña
mis labios los estrenaban.

Fuiste mía,
sólo mía,
mía, mía,
cuando tu vientre era aún
una colina cerrada.

Lo mejor de tu vida
me lo he llevado yo,
lo mejor de tu vida
lo he disfrutado yo.

Tu experiencia primera,
el despertar de tu carne,
tu inocencia salvaje,
me la he bebido yo,
me la he bebido yo.

Fuiste mía,
sólo mía,
mía, mía,
cuando tu cuerpo era espiga
de palma recien-plantada.

Fuiste mía,
sólo mía,
mía, mía,
cuando cerrabas los ojos
apenas yo me acercaba.

Fuiste mía,
sólo mía,
mía, mía,
cuando temblaban tus manos
tan sólo si las rozaba.

Fuiste mía,
sólo mía,
mía, mía,
cuando tu ayer no existía
pensabas sólo en mañana.

Gwendoline... ... ... By Julio Iglesias


Tan dentro de mi
aún llevo el calor
que me hace sentir
aún llevo tu amor
tan dentro de mi
que aún puedo vivir
muriendo de amor
muriendo de ti.

Como buscan las olas
la orilla del mar
como busca el marino
su puerto y su hogar
yo he buscado en mi alma
queriéndote hallar
y tan solo encontré mi soledad.

Y a pesar que estás lejos
tan lejos de mi
a pesar de otros besos
quizás Gwendoline
aún recuerdes el tiempo
de aquel nuestro amor
aún te acuerdes de mi.

Y aún recuerdo aquel ayer
cuando estabas junto a mi
tu me hablabas del amor
y aún podía sonreir
y aún recuerdo aquel ayer
y ahora te alejas de mi.

Le he pedido al silencio
que me hable de ti
he indagado en la noche
queriéndote oir
y al murmullo del viento
le he oido decir
tu nombre.. Gwendoline.

I Giorni Dell'arcobaleno ... ... By Nicola Di Bari



Erano i giorni dell'arcobaleno,
finito l'inverno tornava il sereno
E tu con negli occhi la luna e le stelle
sentivi una mano sfiorare la tua pelle
E mentre impazzivi al profumo dei fiori,
la notte si accese di mille colori
Distesa sull'erba come una che sogna,
giacesti bambina, ti alzasti già donna
Tu adesso ti vedi grande di più
Sei diventata più forte e sicura e iniziata la avventura
Ormai sono bambine le amiche di prima
Che si ritrovano in gruppo a giocare
e sognano ancora su un raggio di luna
Vivi la vita di donna importante
perché a sedici anni ai già avuto un amante
ma un giorno saprai che ogni donna è matura
all'epoca giusta e con giusta misura
E in questa tua corsa incontro all'amore
ti lasci alle spalle il tempo migliore
Erano i giorni dell'arcobaleno,
finito l'inverno tornava il sereno

Il Cuore E' Uno Zingaro... By NIcola Di Bari


Avevo una ferita in fondo al cuore, soffrivo, soffrivo…
Le dissi non è niente ma mentivo, piangevo, piangevo.
Per te si è fatto tardi è già notte,
non mi tenere lasciami giù
mi disse non guardarmi negli occhi,
e mi lasciò cantando così:

"Che colpa ne ho se il cuore è uno zingaro e va
catene non ha, il cuore è uno zingaro e va.
Finché troverà, il prato più verde che c’è
raccoglierà le stelle su di se
e si fermerà chissà… e si fermerà".

L' ho vista un anno dopo l'altra sera, rideva, rideva.
Mi strinse, lo sapeva che il mio cuore, batteva, batteva.
Mi disse stiamo insieme stasera
che voglia di rispondere sì…
ma senza mai guardarla negli occhi
io la lasciai cantando così:

"Che colpa ne ho……

Friday, November 13, 2009

Son Desangrado... By Silvio Rodriguez


Un corazón quiso saltar un pozo,
confiado en la proeza de su sangre,
y hoy se le escucha delirar de hambre
en el oscuro fondo de su gozo.

El corazón se ahogaba de ternura,
de ganas de vivir multiplicado,
y hoy es un corazón tan mutilado
que ha conseguido morir de cordura.

Qué son, desangrado son, corazón.

Hablo de un corazón que se defiende
de su vieja y usada maquinaria,
hablo de un parto en una funeraria,
hablo de un corazón que no comprende.

Hablo de un corazón tan estrujado,
tan pequeñín, tan pobre, tan quién sabe,
que en su torrente casi todo cabe
sea real o sea imaginado.

Qué son, desangrado son, corazón.

Al corazón le faltaba su oreja
y andaba distraído por la calle,
estrangulando con pasión un talle
e incapaz de notar alguna queja.

El corazón de torpe primavera
hizo que le injertaran el oído
y tanta maldición oyó que ha ido
a que le den de nuevo su sordera.

Qué son, desangrado son, corazón.



(1980)

El Sol No da de Beber... By Silvio Rodriguez


Al tibio amparo de la 214 se desnudaba mi
canción de amor: llegaba el día,
indiscreto y torpe, y la belleza nos hacía
más pobres, más esclavos de la ronda
del reloj.

Así pasaron los momentos locos, así
pasaba la felicidad: huyendo siempre de mirada de
otros, entretejiendo un universo loco de caricias
dudas y complicidad.

Toma de mi todo, bébetelo bien, hay que
ayunar al filo del amanecer. Toma de mi todo y
todavía más, hay que esperar un
largo no de claridad. Toma de mi todo cuanto pueda
ser. El sol no da de beber.

A los tristes amores mal nacidos y condenados por
su rebelión daré algún
día mi canción de amigo y
fundiré mi vino con su vino sin perder el
sueño por la excomunión.

Y a quién me quiera incinerar los versos,
argumentando un folio inmemorial, le haré
la historia de este sol adverso que va llorando
por el universo esperando el día que
podrá alumbrar.

Toma de mi todo, bébetelo bien, hay que
ayunar al filo del amanecer. Toma de mi todo y
todavía más, hay que esperar un
largo no de claridad. Toma de mi todo cuanto pueda
ser. El sol no da de beber.

Le Bateau Ivre... ... By Arthur Rimbaud


Comme je descendais des Fleuves impassibles,
Je ne me sentis plus guidé par les haleurs ;
Des Peaux-Rouges criards les avaient pris pour cibles,
Les ayant cloués nus aux poteaux de couleurs.
J’étais insoucieux de tous les équipages,
Porteur de blés flamands ou de cotons anglais.
Quand avec mes haleurs ont fini ces tapages,
Les Fleuves m’ont laissé descendre où je voulais.
Dans les clapotements furieux des marées,
Moi, l’autre hiver, plus sourd que les cerveaux d’enfants,
Je courus ! Et les Péninsules démarrées,
N’ont pas subi tohu-bohus plus triomphants.

[ 18 ]


La tempête a béni mes éveils maritimes.
Plus léger qu’un bouchon j’ai dansé sur les flots
Qu’on appelle rouleurs éternels de victimes,
Dix nuits, sans regretter l’œil niais des falots.
Plus douce qu’aux enfants la chair des pommes sures,
L’eau verte pénétra ma coque de sapin
Et des taches de vins bleus et des vomissures
Me lava, dispersant gouvernail et grappin.
Et dès lors, je me suis baigné dans le poème
De la mer, infusé d’astres, et latescent,
Dévorant les azurs verts où, flottait son blême
Et ravie, un noyé pensif parfois descend,
Où, teignant tout à coup les bleuités, délires
Et rythmes lents sous les rutilements du jour,
Plus fortes que l’alcool, plus vastes que nos lyres,
Fermentent les rousseurs amères de l’amour.
Je sais les cieux crevant en éclairs, et les trombes,
Et les ressacs, et les courants, je sais le soir,
L’aube exaltée ainsi qu’un peuple de colombes,
Et j’ai vu quelquefois ce que l’homme a cru voir.

[ 19 ]


J’ai vu le soleil bas taché d’horreurs mystiques
Illuminant de longs figements violets,
Pareils à des acteurs de drames très antiques,
Les flots roulant au loin leurs frissons de volets ;
J’ai rêvé la nuit verte aux neiges éblouies,
Baisers montant aux yeux des mers avec lenteur,
La circulation des sèves inouïes
Et l’éveil jaune et bleu des phosphores chanteurs.
J’ai suivi des mois pleins, pareille aux vacheries
Hystériques, la houle à l’assaut des récifs,
Sans songer que les pieds lumineux des Maries
Pussent forcer le muffle aux Océans poussifs ;
J’ai heurté, savez-vous ? d’incroyables Florides,
Mêlant aux fleurs des yeux de panthères, aux peaux
D’hommes, des arcs-en-ciel tendus comme des brides,
Sous l’horizon des mers, à de glauques troupeaux ;
J’ai vu fermenter les marais énormes, nasses
Où pourrit dans les joncs tout un Léviathan,
Des écroulements d’eaux au milieu des bonaces,
Et les lointains vers les gouffres cataractant !

[ 20 ]


Glaciers, soleils d’argent, flots nacreux, cieux de braises.
Echouages hideux au fond des golfes bruns
Où les serpents géants dévorés des punaises
Choient des arbres tordus, avec de noirs parfums.
J’aurais voulu montrer aux enfants ces dorades
Du flot bleu, ces poissons d’or, ces poissons chantants.
Des écumes de fleurs ont béni mes dérades
Et d’ineffables vents m’ont ailé par instants.
Parfois, martyr lassé des pôles et des zones,
La mer dont le sanglot faisait mon roulis doux
Montait vers moi ses fleurs d’ombre aux ventouses jaunes
Et je restais, ainsi qu’une femme à genoux,
Presqu’île, ballottant sur mes bords les querelles
Et les fientes d’oiseaux clabaudeurs aux yeux blonds,
Et je voguais, lorsqu’à travers mes liens frêles
Des noyés descendaient dormir, à reculons.
Or moi, bateau perdu sous les cheveux des anses,
Jeté par l’ouragan dans l’éther sans oiseau,
Moi dont les Monitors et les voiliers des Hanses
N’auraient pas repêché la carcasse ivre d’eau,

[ 21 ]


Libre, fumant, monté de brumes violettes,
Moi qui trouais le ciel rougeoyant comme un mur
Qui porte, confiture exquise aux bons poètes,
Des lichens de soleil et des morves d’azur,
Qui courais taché de lunules électriques,
Plante folle, escorté des hippocampes noirs,
Quand les Juillets faisaient crouler à coups de triques
Les cieux ultramarins aux ardents entonnoirs,
Moi qui tremblais, sentant geindre à cinquante lieues
Le rut des Béhémots et les Maelstroms épais,
Fileur éternel des immobilités bleues,
Je regrette l’Europe aux anciens parapets.
J’ai vu des archipels sidéraux ! Et des îles
Dont les cieux délirants sont ouverts au vogueur :
— Est-ce en ces nuits sans fonds que tu dors et t’exiles,
Million d’oiseaux d’or, ô future Vigueur ?
Mais, vrai, j’ai trop pleuré ! Les aubes sont navrantes,
Toute lune est atroce et tout soleil amer.
L’âcre amour m’a gonflé de torpeurs enivrantes.
Oh ! que ma quille éclate ! Oh ! que j’aille à la mer !

[ 22 ]


Si je désire une eau d’Europe, c’est la flache
Noire et froide où, vers le crépuscule embaumé,
Un enfant accroupi, plein de tristesse, lâche
Un bateau frêle comme un papillon de mai.
Je ne puis plus, baigné de vos langueurs, ô lames,
Enlever leur sillage aux porteurs de cotons,
Ni traverser l’orgueil des drapeaux et des flammes,
Ni nager sous les yeux horribles des pontons !


EL BARCO BORRACHO

Yo sentí al descender los impasibles Ríos
que ya no me sirgaban mis conductores rudos;
de blanco a pieles-rojas chillones y bravíos
sirvieron en los postes, clavados y desnudos.

Por las tripulaciones nunca tuve interés
y cuando terminó la cruel algarabía,
a mí, barco de trigo y de algodón inglés,
me dejaron los Ríos ir adonde quería.

Bogué en un cabrilleante furor de marejadas
más sordo e insensible que meollo de infantes
y las viejas Penínsulas por el mar desgajadas
no han sufrido vaivenes más recios y triunfantes.

La tempestad bendijo mi despertar marino.
Diez noches he bailado más leve que un tapón
sobre olas que a las víctimas abrían el camino,
sin lamentar la necia mirada de un farón.

Cual para el niño poma modorra, regodeo
fue para el agua verde este casco de pino;
dispersando el timón y perdiendo el arpeo
me lavó de inmundicias y de manchas de vino.

Desde entonces me baña el poema del mar
lactascente, infundido de astros; muchas veces,
devorando lo azul, en él se va pasar
un pensativo ahogado de turbias palideces.

Algo tiñe la azul inmensidad y delira
en ritmos lentos, bajo el diurno resplandor.
Más fuerte que el alcohol, más vasta que una lira
fermenta la amargura de las pecas de amor.

He visto las resacas, la tormenta sonora,
las corrientes, las mangas -y de todo sé el nombre-;
cual vuelo de palomas a la exaltada aurora,
y alguna vez he visto lo que cree ver el hombre.

Yo he visto al sol manchado de místicos horrores,
alumbrando cuajados violáceos sedimentos.
Cual en dramas remotos los reflujos actores
lanzaban en un vuelo sus estremecimientos.

Soñé en la noche verde de espuma y nieve ahita
-en los ojos del mar, lentos besos de amor-
y en la circulación de la savia inaudita
que arrastra áureo y azul, al fósforo cantor.

Asaltando arrecifes, un mes tras otro mes,
seguí a la marejada histérica y vesánica,
sin creer que las Marías con sus fúlgidos pies
cortaran el resuello a la jeta oceánica.

¡No sabéis... ! Dí con muchas increíbles Floridas,
con ojos de panteras y con pieles humanas
mezclábanse arcos-iris, tendidos como bridas,
al rebaño marino de las verdosas lanas.

He visto fermentar las enormes lagunas
en cuyas espadañas se pudre un Leviathán
y he visto, con bonanza, desplomándose algunas
cataratas remotas que a los abismos van...

Vi el sol de plata, el nácar del mar, el cielo ardiente,
horrores encallados en las pardas bahías
y mucha retorcida y gigante serpiente
cayendo de los árboles, con fragancias sombrías.

Quisiera yo enseñar a un niño esas doradas
de la onda azul. pescados cantores, rutilantes...
Me bandijo la espuma al salir de las radas
y el inefable viento me elevó por instantes...

Fui mártir de los polos y las zonas hastiado,
el sollozo del mar dulcificó mi arfada;
con flores amarillas ventosas fui obsequiado,
y me quedé como una mujer arrodillada.

Igual que una península llevaba las disputas
y el fimo de chillonas aves de ojos melados,
y mientras yo bogaba, de entre jarcias enjutas
bajaban a dormir, de espaldas, los ahogados.

Y yo, barco perdido entre la cabellera
de ensenadas, al éter echado por la racha,
no merecí el remolque de anseáticas veleras
ni de los monitores, nave de agua borracha.

Humeante, libre, ornado de neblinas violetas
segué el cielo rojizo con brío de segur
llevando -almíbar grato a los buenos poetas-
mis líquenes de sol y mis mocos de azur.

Las lúnulas eléctricas me fueron recubriendo,
almadía, escoltada por negros hipocampos.
Las ardientes canículas golpearon abatiendo
en trombas, a los cielos de ultramarinos lampos.

Yo que temblé al oír a través latitudes
el rugir de los Behemots y los Maelstroms en celo,
eterno navegante de azuladas quietudes,
por los muelles de Europa ahora estoy sin consuelo.

Yo vi los archipiélagos siderales que el hondo
y delirante cielo abren al bogador.
¿Te recoges tú y duermes en las noches sin fondo,
millón de aves de oro, venidero Vigor?

El acre amor me ha henchido de embriagador letargo.
Lloré mucho. Las albas son siempre lacerantes.
Toda luna es atroz y todo sol amargo.
¡Que se rompa mi quilla y vaya al mar cuanto antes!

Si yo ansío algún agua de Europa es la del charco
negro y frío en el cual, al caer la tarde rosa,
en cuclillas y triste, un niño suelta un barco
endeble y delicado como una mariposa.

Ya nunca más podré, olas acariciantes,
aventajar a otros transportes de algodón,
ni cruzando el orgullo de banderas flameantes
nadar junto a los ojos horribles de un pontón.

Mi Unicornio Azul... By Silvio Rodriguez


Mi unicornio azul
ayer se me perdió,
pastando lo dejé
y desapareció.
Cualquier información
bien la voy a pagar.
Las flores que dejó
no me han querido hablar.

Mi unicornio azul
ayer se me perdió,
no sé si se me fue,
no sé si extravió,
y yo no tengo más
que un unicornio azul.
Si alguien sabe de él,
le ruego información,
cien mil o un millón
yo pagaré.
Mi unicornio azul
se me ha perdido ayer,
se fue.

Mi unicornio y yo
hicimos amistad,
un poco con amor,
un poco con verdad.
Con su cuerno de añil
pescaba una canción,
saberla compartir
era su vocación.

Mi unicornio azul
ayer se me perdió,
y puede parecer
acaso una obsesión,
pero no tengo más
que un unicornio azul
y aunque tuviera dos
yo solo quiero aquel.
Cualquier información
la pagaré.
Mi unicornio azul
se me ha perdido ayer,
se fue.